COMER POR ANSIEDAD Y POR ESTRÉS, HASTA QUE GRADO TE PERJUDICA?

El estrés es un indicador que su cuerpo utiliza para ddecirle que algo anda mal, aunque no puede averiguar qué. En respuesta a eso, la liberación de hormonas del estrés en el cuerpo puede desencadenar muchos sentimientos e impulsos diferentes que tienen como objetivo resolver el problema percibido. El resultado de este escenario puede ser una alimentación emocional, es decir la imperiosa necesidad de comer un alimento, que suele no ser saludable, para llenar un vacío interno o para calmar un exceso de energía por una emoción, como por ejemplo rabia, aburrimiento, tristeza, situaciones de estrés, las preocupaciones y la tensión o ansiedad.

Uno de estos impulsos que puede desencadenarse es el deseo de ciertos tipos de alimentos, especialmente los que tienen un alto contenido calórico. Ceder a esos impulsos puede resultar en un empeoramiento de la salud e incluso más estrés a largo plazo, entonces, ¿cómo puedes combatirlos? Así es como un dietista revela nueve formas de combatir la alimentación emocional durante momentos estresantes.

COMES EMOCIONALMENTE?

La alimentación emocional no ocurre sin una causa. Una emoción te empuja a sentir la necesidad de comer en respuesta al estrés, incluso cuando no lo necesitas. Comprender la causa raíz de un problema como este es pertinente para prevenir su recurrencia.

Para tratar de determinar la raíz de la alimentación emocional, haga lo siguiente:

-CONCIENCIA PREVIA A LA COMIDA

Antes de sumergirse en una comida o un refrigerio, preste especial atención a sus emociones en este momento. ¿Estas aburrido? ¿Ansioso? ¿Solitario? ¿Estás estresado? Evalúe los sentimientos que está experimentando.

– CULPA Y VERGÜENZA

Después de comer en exceso, ¿experimenta una gran culpa o sentimientos de vergüenza? Es posible que experimente signos de disminución del pensamiento positivo, y muchos otros síntomas, que acompañan a los trastornos alimentarios. Si cree que está luchando contra los trastornos alimentarios, debe hablar con un profesional de salud mental capacitado.

2. PRESTE ATENCIÓN A LAS SEÑALES DEL HAMBRE

Para realmente comenzar a combatir la alimentación emocional, debe aprender a notar las señales corporales que indican qué tipo de hambre está experimentando. Cynthia Sass da una gran idea de eso.

Sass es dietista registrada, especialista certificada por la junta en dietética deportiva, autora de best-sellers (tres veces), consultora de nutrición del Programa de Salud Ejecutiva de UCLA y terapeuta LEAP certificado. Ha trabajado con celebridades y ha aparecido en múltiples programas de televisión gracias a su pericia y experiencia.

Según Sass, debes comenzar por sintonizarte con tu cuerpo. Esta conciencia es para que pueda comprobar qué síntomas está experimentando y que le hacen sentir hambre. El hambre física se manifiesta con síntomas que también son físicos, como el gruñido del estómago o una sensación de debilidad. El hambre física también debe ser lógicamente proporcional: si comiste hace una hora, probablemente no tengas hambre física.

Si ha determinado que su hambre es emocional o mental, no física, intente buscar una de las cuatro emociones básicas que pueden estar causando esta reacción. La investigación define las cuatro emociones básicas como:

  • Enfado
  • Miedo
  • Felicidad
  • Tristeza

Toma nota de la emoción que es la raíz misma de tu hambre mental. Una vez que pueda determinar cuál es el culpable, puede tomar medidas para abordar esa emoción sin el uso de alimentos. Por ejemplo, puede comer en exceso:

  • Si tienes hambre. Entonces puedes hacer un ejercicio intenso.
  • Si estás asustado. Entonces puedes ir a un lugar seguro.
  • Si estás triste. Entonces puedes hablar con un ser querido.

3. ENCUENTRA LAS CONEXIONES

El siguiente paso que recomienda Sass es encontrar los vínculos sustanciales entre sus emociones y la comida que enfrenta. Se trata de considerar por qué elige comer de esta manera. Aún teniendo en cuenta las cuatro emociones para ayudarlo, comience a conectar los puntos. 

· HÁGASE PREGUNTAS

¿Optas por ciertos sabores de alimentos en función de la emoción? ¿Optas por ciertas texturas de alimentos en función de la emoción? ¿O tal vez eliges alimentos que tienen alguna base en la nostalgia o la memoria?

3. LLEVA UN DIARIO DEL HAMBRE

Use un diario para registrar sus emociones, la sensación de hambre que experimenta y lo que come. Recuerde, esto es solo un diario, está pensado como un registro en el que puede reflexionar más adelante, no como una herramienta de motivación o control para forzarlo a adoptar hábitos “más saludables”.

· PROBAR HERRAMIENTAS DE AFRONTAMIENTO

Una vez que tenga suficientes datos en su diario o de hacer preguntas para tener vínculos definitivos en su mente, intente usar su conocimiento para diseñar mecanismos de afrontamiento efectivos.

4. APRENDE A COCINAR

Cuando cocinas, puedes determinar qué incluye tu comida. No hay aditivos ocultos ni componentes furtivos no deseados que pongan en peligro su dieta y su salud. Cocinar también te permite planificar y, en momentos de estrés, incluso puede ser una buena forma de gastar tu energía nerviosa.

Un estudio encontró que cuando prepara comidas caseras con más frecuencia que cuando sale a comer, experimenta los siguientes beneficios positivos:

Mayor consumo de verduras y frutas.

Un 28% menos de probabilidades de tener sobrepeso al comer alimentos cocinados en casa cinco veces a la semana, en comparación con quienes comen alimentos cocinados en casa menos de tres veces por semana.

Un 24% menos de probabilidades de tener un exceso de grasa corporal al comer alimentos cocinados en casa cinco veces a la semana, en comparación con quienes comen alimentos cocinados en casa menos de tres veces por semana.

Otro estudio encontró que el acto de planificar previamente las comidas, que a menudo es necesario para cocinar en casa debido a la necesidad de comprar ingredientes, puede:

  • Reducir el riesgo de obesidad.
  • Ayude a dedicar tiempo de manera productiva y positiva.
  • Mejore la calidad general de su dieta

5. MANTENTE HIDRATADO

Todo el mundo habla de mantenerse hidratado. ¡Eso es porque es tan importante! Beber suficientes líquidos todos los días es crucial para el funcionamiento de los órganos y ayuda a su cuerpo a funcionar de manera correcta y saludable.

La deshidratación crónica puede ser un gran factor que contribuya a comer en exceso. La falta de hidratación a veces se puede confundir con el hambre cuando su cuerpo trata de saciar su “ansia” de agua. Beber muy poco también puede hacer que coma en exceso, mientras que beber durante o antes de las comidas le ayuda a sentirse más lleno. Además de todo eso, la deshidratación está asociada con:

  • Mayores niveles de estrés
  • Enfoque reducido
  • Pensamiento positivo  reducido
  • Hábitos alimenticios empeorados
  • Mayor riesgo de obesidad
HIDRATACION

REFLEXIONES FINALES SOBRE ALGUNAS FORMAS DE COMBATIR LA ALIMENTACIÓN EMOCIONAL DURANTE TIEMPOS ESTRESANTES

La alimentación emocional está bien cuan

do ocurre una vez en una luna azul, pero si se ha convertido en un hábito, debe detenerlo. Aprender a notar los signos de estrés que predicen los episodios emocionales de alimentación le ayuda a manejar mejor sus respuestas. Si necesita más ayuda para controlar el estrés, no tema hablar con un profesional de la salud mental para obtener ayuda o consejo.

Artículo en inglés

Tomado de Ecoportal

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